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El Jefe de Estado hizo un llamado a la unidad en su primer discurso desde uno de los balcones de La Moneda.
Se optará por una ceremonia cercana a la gente y alejada de los protocolos tradicionales.
Este lunes, el Papa Francisco falleció en la Casa Santa Marta del Vaticano a los 88 años, tras una prolongada enfermedad. Su partida marcó el inicio de un proceso funerario que, por expreso deseo del Pontífice, ha sido simplificado para reflejar su visión de una Iglesia cercana a la gente y alejada de los protocolos tradicionales.
El ritual funerario se estructura en tres "estaciones": vigilia, funeral y sepultura. A diferencia de ceremonias anteriores, Francisco optó por eliminar varios elementos tradicionales, buscando una mayor austeridad y cercanía.
Tras su fallecimiento, el cuerpo del Papa fue trasladado directamente a un ataúd único de madera con interior de zinc, eliminando la tradicional triple capa de ataúdes. Este ataúd será colocado en la Basílica de San Pedro para que los fieles puedan rendir homenaje. No se utilizará catafalco ni báculo papal, elementos comunes en funerales anteriores.
La ceremonia se llevará a cabo en la Plaza de San Pedro, con una liturgia pública que reflejará la simplicidad y humildad que caracterizaron su pontificado. El Cardenal Camarlengo, Kevin Farrell, será el encargado de presidir la misa, siguiendo el protocolo establecido en el Ordo Exsequiarum Romani Pontificis, revisado en 2024 para adaptarse a los deseos del Papa Francisco.
Contrario a la tradición de enterrar a los papas en las grutas vaticanas, Francisco había expresado su deseo de ser sepultado en la Basílica de Santa María la Mayor en Roma, en una tumba sencilla, sin ostentaciones. Este deseo será cumplido, marcando una diferencia significativa con respecto a sus predecesores.
Estas modificaciones responden a una preferencia personal del Papa Francisco, que también son un reflejo de su legado como líder de una Iglesia más accesible, menos centrada en el protocolo y más enfocada en el servicio a la comunidad.
El Jefe de Estado hizo un llamado a la unidad en su primer discurso desde uno de los balcones de La Moneda.
La desconocida habría sido detenida a la altura de calle San Antonio en la Alameda.
Las respectivas carteras y servicios del Estado lucen la frase en sus redes sociales.