Insólito robo se produjo en fábrica en Pudahuel: guardia era hermano de uno de los ladrones
El vigilante facilitó la sustracción de especies avaluadas en $67 millones.
Las autoridades confirmaron el crimen como un parricidio consumado y detallaron que la madre de la víctima, también policía, fue testigo del hecho.
Un trágico hecho tuvo lugar este domingo en la comuna de Cerrillos, Región Metropolitana, cuando un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) mató de un disparo a su hijo de 2 años y luego intentó quitarse la vida con la misma arma.
La dramática situación ocurrió en un departamento del Condominio Portal Oeste X, ubicado en la intersección de las calles Bombero Hugo Olguín y Avenida Fernández Albano.
Tomando conocimiento del fatídico suceso, el fiscal jefe de flagrancia de la Fiscalía Occidente, Patricio Rosas, dispuso la concurrencia de la Brigada de Homicidios de la misma PDI y confirmó que el crimen está siendo investigado como un parricidio consumado.
"En el interior del domicilio, un funcionario policial activo de la PDI, de sexo masculino, habría percutido un disparo en contra de su hijo de dos años", indicó el persecutor.
Posteriormente, efectuó un segundo disparo hacía si mismo, quedando en riesgo vital, detalló Rosas.
Sin embargo, con el paso de las horas, el alcalde de Cerrillos, Johnny Yáñez, confirmó que el funcionario de la PDI, efectivamente, murió.
Un cuerpo apareció en el cerro Santa Lucía y después dio origen a un impactante hallazgo en Vitacura.
Por otro lado, de acuerdo a lo consignado por Radio Biobío, la madre del menor y cónyuge del sujeto, también es policía y presenció el hecho.
La mujer no tendría ningún impacto de bala pero está recibiendo atención médica debido a que se encuentra en ''estado de shock''.
Por otro lado, el fiscal indicó que "hasta ahora, en la revisión preliminar no hay registros de antecedentes recíprocos de violencia intrafamiliar entre quienes componían parte de esta familia".
El vigilante facilitó la sustracción de especies avaluadas en $67 millones.
El edil de Ñuñoa, comuna donde se registró el hecho, puso bajo resguardo municipal al agredido can.
Se determinó que el disparo que cegó a al hoy diputado fue justificado en medio de las manifestaciones en el estallido social.