Confirman muerte del cabo Marco Cosme: Carabinero había sido baleado durante operativo en Valdivia
El uniformado, integrante del GOPE de La Araucanía, permanecía internado en estado crítico desde el miércoles.
El grupo completo de antisociales está en prisión preventiva, mientras que la tarotista podría enfrentar a la justicia por cómplice.
Las bandas delictuales en nuestro país, cada vez tienen más maneras de operar, debido al avance de la tecnología, sin embargo la Policía de Investigaciones (PDI), dio a conocer un hecho insólito que involucra a un grupo de antisociales.
Resulta, que el líder de este grupo, identificado como Braulio Bravo Sáez, de 39 años, se comunicaba con una tarotista para conocer cómo le iba a ir en sus delitos.
Bravo, era empleado de una empresa de transporte y su modus operandi era planificar los mismos robos que iba a sufrir, para posteriormente denunciar y quedar como víctima ante la ley.
"Nosotros vemos que el sistema judicial finalmente los devuelve a la calle", señaló el alcalde de la comuna Felipe Muñoz.
Estos llamados telefónicos a la tarotista fueron revelados, dando a conocer una nueva faceta de los delincuentes.
"A mí me van a quitar el camión en Talca, de ahí me van a agarrar en un auto y me van a llevar", señalaba el delincuente. Y la tarotista respondía. "No le salió peligro, le salió plata, pura plata le salió alrededor".
La banda, cometió alrededor de cinco delitos, en donde consiguieron un botín avaluado en 500 millones de pesos.
Finalmente ni la suerte, ni el tarot, pudo prever que todo el grupo iba a enfrentar la prisión preventiva y a pesar de que la tarotista no fue detenida, podría enfrentar cargos por cómplice o encubridor.
El uniformado, integrante del GOPE de La Araucanía, permanecía internado en estado crítico desde el miércoles.
El hombre, un contratista de CGE, desapareció mientras realizaba labores de apoyo para restablecer el suministro eléctrico en sectores afectados por el sistema frontal en la comuna de Curepto.
La estructura, que conecta a las localidades de Tomé Bajo y El Palqui, fue arrastrado por la fuerza del río Huatulame.