Agricultor pide ayuda a policía y Fiscalía: le roban tractor y delincuentes le exigen $2 millones para devolverlo
El afectado aún no recibe respuestas del paradero de su principal herramienta de trabajo.
Cientos de chilenos llegaron en masa a la cuenta @britishmuseum para pedir que devuelvan el moai que exhiben en sus instalaciones.
Todo chileno asiduo a las redes sociales conoce el drama que involucra a Adam Levine, su cuenta de Instagram, y el enojo de cientos de miles de compatriotas.
Y es que a raíz de su pobre presentación en el Festival de Viña 2020, y los feos comentarios respecto del certamen criollo, sus redes sociales se llenaron de burlas, e incluso, recetas de cocina.
Pero el líder de Maroon 5 no es el único que todavía es víctima de los trolleos chilenos, pues el Museo Británico comenzó a ser blanco de la furia chilena.
La curiosa situación se dio a propósito del influencer haitiano radicado en Chile, Mike Milfort, quien en sus últimos videos se ha pronunciado por el moai que el museo exhibe en sus instalaciones.
Cabe recordar que Hoa Hakananai’a, junto a otro moai de nombre Hava, fue robado por el comodoro Richard Powell en 1868. Las piezas fueron regaladas posteriormente a la reina Victoria, quien las donó al Museo Británico.
No tomó demasiado tiempo para que los cibernautas chilenos llenaran prácticamente todas las publicaciones del British Museum con una sola petición: devuelvan el Moai.
Pero los reclamos terminaron llegando en todas sus formas, al más puro estilo Chile vs. Adam Levine: a través de hashtags, chistes e incluso las tradicionales recetas culinarias.
Tanta fue la furia nacional que la institución optó por eliminar los comentarios en su última publicación en Instagram, y limitarlos en el resto de ellas.
¿Pero el resto? Repleta de mensajes chilenos, cada uno con un promedio de 50 likes. Incluso Francisco Saavedra se unió a la tendencia con un comentario en su última publicación anclada.
El afectado aún no recibe respuestas del paradero de su principal herramienta de trabajo.
Los disturbios coincidieron con un evento religioso al que asistió en Presidente Kast en la Catedral.
Muchos no dudaron en apuntar a la supuesta maldición que implica la caída accidental de este elemento.