El grupo automovilístico alemán Volkswagen informó que reducirá sus capacidades de producción global hasta un límite de 9 millones de vehículos anuales. La medida busca adaptar la estructura de la corporación a la compleja situación actual del mercado y al fuerte aumento de la competencia.
Esta drástica reestructuración se implementará en medio de una profunda crisis económica que golpea de forma directa a la firma internacional.
Los planes de contingencia contemplan despedir hasta los 100.000 puestos de trabajo en todo el mundo. La dirección corporativa se reunió con el consejo de vigilancia en la sede central de Wolfsburg para definir los cambios estructurales inmediatos.
Actualmente la multinacional posee una capacidad instalada de 12 millones de vehículos, la cual disminuirá de manera progresiva en los terminales.
Reducción del catálogo automotriz tras despedir a miles de empleados
La compañía de transportes anunció que recortará paulatinamente su oferta global de modelos automovilísticos en un 50% durante los próximos años. La firma centrará su catálogo de ventas de manera exclusiva en los segmentos de mercado que presenten las condiciones más atractivas.
La complejidad técnica de la oferta total se reducirá en hasta un 75% para optimizar los procesos de manufactura del grupo.
Esta simplificación afectará directamente el portafolio de marcas reconocidas como VW, Audi, Porsche, Skoda y la división de Seat y Cupra. El consejero delegado, Oliver Blume, manifestó que este plan de futuro moverá al grupo hacia una fase superior de transformación productiva.
El ejecutivo aseguró que estas reformas internas harán que la corporación automotriz sea un actor más rápido, resiliente y competitivo. La cúpula directiva presentó un paquete especial de medidas que contiene un total de 12 iniciativas estratégicas de optimización de recursos.
Riesgo de cierre de centros industriales
El programa busca mitigar el fuerte aumento de los costos operacionales generados principalmente por las nuevas políticas de aranceles. Volkswagen afronta serias dificultades comerciales debido a que las tasas aduaneras complican la venta regular de sus unidades en EE.UU.
A este escenario se suma la presión competitiva en China, país que a su vez expande la colocación de sus vehículos en Europa.
Los recortes de empleos duplicarán las proyecciones iniciales de la empresa, que estimaban la salida de 50.000 trabajadores en Alemania. La situación ha encendido las alarmas en el sector laboral europeo tras revelarse que 4 fábricas emblemáticas del grupo podrían cerrar.
Las plantas amenazadas por el cese de operaciones pertenecen a la marca VW en Hannover, Emden, Zwickau y a Audi en Neckarsulm. Las autoridades consideran que estas determinaciones buscan defender la posición financiera del consorcio frente a la demandante transformación de la industria.









