Un proyecto inusual y llamativo está sucediendo en Rusia, puesto una empresa local está colocando pequeños chips en palomas con el único objetivo de vigilar ciertas estructuras e instalaciones del país.
Se trata de la empresa startup Neiry Group, la cual ha decidido implantar chips en palomas para así convertirlas en biodrones teledirigidos a partir de interfaces neuronales.
Argumentación
Según Forbes Rusia, estos "drones" tendrían el único objetivo de monitorear líneas eléctricas, instalaciones de infraestructura y centros de distribución de gas. Sin embargo, otros medios, como Agencia EFE, señalan que en realidad hay todo un tema de espionaje, tal como si se tratara de una tapadera.
Cabe añadir que en la institución que realiza este proyecto, que a su vez es parte de la Universidad Estatal de Moscú, está dirigida por Katerina Tíjonova, hija menor del presidente ruso Vladímir Putin.
Asimismo, los inversores de la compañía están congregados en diversas entidades supervisadas por el mandatario ruso y una fundación creada por el empresario y magnate Vladímir Potanin, y entre otras personas más.
Experimentación y funcionamiento
Según la misma empresa desarrolladora, se crearon e instalaron electrodos en los cerebros de las palomas, y este artefacto se conecta a un estimulador y a un controlador que van en una mochila, la cual el ave la llevará en su lomo.
El estimulador principal envía pulsos que dominan los instintos de la paloma, tal como girar hacia la derecha o izquierda, y su posicionamiento se controla a través de un GPS. Asimismo, el sistema se recarga con paneles solares que están en la mochila.
"No se requiere entrenamiento: cualquier animal se vuelve controlable remotamente después de la cirugía", comentó la institución.
También comentaron que estos biodrones son diferentes a los que se conocen popularmente, puesto que cuentan con una larga autonomía y alcance. A su vez, las palomas no sufren molestias en su cuerpo ni nada malo, manteniendo así una vida normal.
Utilidad
Los científicos ya han experimentado el vuelo con diferentes palomas que tienen insertadas el chip, y ahora se planea que sobrevuelen por el cielo de Moscú. Y otras serán enviadas a lugares más lejanos para poner a prueba el controversial experimento.
No obstante, hay dudas por parte de los expertos, ya que no creen que el proyecto dure demasiado tiempo debido a los límites tecnológicos.
