Los intereses personales de Estados Unidos no tienen fecha de vencimiento, y esta vez no solo les bastó con arrestar al dictador venezolano, Nicolás Maduro, sino que también están en busca de un preciado y raro mineral que se encuentra en ese lugar: el coltán.
Se trata de un mineral gris/plateado que tiene la forma de una pequeña piedra o roca, y el país norteamericano lo considera dentro de su lista de los intereses geopolíticos que no guardan vínculos con el petróleo.
A su vez, se considera a este mineral como raro de conseguir en el planeta Tierra, puesto que se ha reportado su hallazgo en Nigeria, Brasil y, de acuerdo a informes recientes, también en Venezuela. Tan solo en República Democrática del Congo, se explota y proviene, aproximadamente, un 40% global de este material, cuyo valor es alto en el mercado.
¿Qué es el coltán y por qué es llamativo para Estados Unidos?
El coltán es una mezcla de dos minerales: columbita y tantalita. De este último se extrae el tántalo, un metal azul grisáceo, lustroso, con propiedades excepcionales de almacenamiento de energía y resistencia a temperaturas extremas. Este mineral en cuestión es usado en aparatos electrónicos, por poner un ejemplo, los teléfonos celulares.
¿Por qué es llamativo para Estados Unidos?
El interés del coltán surge después del arresto de Nicolás Maduro, con la palabra del presidente estadounidense Donald Trump, el cual comentó que, de ahora en adelante, Venezuela se debe regir bajo los criterios y normativas de los intereses de Washington.
Así como también que el acceso y control total a Venezuela, especialmente en sus recursos petroleros e infraestructuras, según lo impuesto por Trump a manera de medida preventiva.
Sin embargo, la mayor importancia del coltán, por parte de EE.UU., reside en su importancia para el desarrollo de dispositivos electrónicos sofisticados, los cuales van desde celulares inteligentes hasta tecnología aeroespacial. La parte militar es, apenas, una parte de aquello.
Condiciones y "servicios" del preciado mineral
Según Guido Larson, académico de la Universidad del Desarrollo, argumenta que este mineral, junto con los depósitos naturales de China, Irán y Rusia, cumpliría cabalmente con las "exigencias" y estándares de los intereses de Washington.
