Durante la madrugada de este viernes y como ha sido constante desde el año 2016, momento en el cual inició la crisis política de Perú, asumió el nuevo presidente del país, el abogado y congresista conservador, José Jerí.
Según se pudo observar en distintos canales de televisión peruanos, el que fuera presidente del Congreso asumió el cargo dirigiendo un discurso al país, en el cual aseguró que asumirá el cargo con humildad para "así instalar y dirigir un gobierno de transición, de empatía y de reconciliación nacional", haciendo así alusión a la inestabilidad política que viven en Perú.
Compromisos con la ciudadania:
Al mismo tiempo, se tomó unos momentos para hablar sobre las principales preocupaciones para el país, enfatizando que "el principal enemigo está afuera, en las calles, las bandas criminales y las organizaciones criminales y, como enemigos, debemos declararles la guerra", prometiendo "ganar esa guerra".
Cabe recalcar que el gobierno de José Jerí no será de larga duración, debido a las próximas elecciones que se vivirán en el país en abril del próximo año. Debido a esto, Jerí aseguró "garantizar, con transparencia, la legalidad y neutralidad del proceso electoral próximo"; debido a esto, el gobierno actual ejercerá hasta julio del 2026.
Las denuncias en su contra:
Antes de ser presidente, en su época de congresista, distintos medios locales revelaron que José Jerí enfrentó diversas acusaciones de corrupción, relacionadas con supuestamente haber beneficiado un proyecto de la región de Cajamarca, en el marco de la Comisión de Presupuesto del Parlamento.
Posteriormente, la denuncia más grave que afecta al actual presidente de Perú es una denuncia por violación sexual ingresada en su contra durante enero de este año, en donde una mujer lo acusó a él y a otro involucrado de atacarla durante una reunión en diciembre del 2024. Finalmente, esta denuncia fue archivada por falta de pruebas en contra del presidente.
A pesar de que la denuncia fuera archivada, distintos personajes políticos han demostrado su preocupación ante los antecedentes del nuevo presidente de Perú, entre ellos, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, indicando que "ningún funcionario con denuncias o cuestionamientos graves debería asumir la más alta representación del Estado".

