Sin equipos chilenos en la Libertadores: qué le queda al torneo y cuándo es la final

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El Sánchez Rumoroso se vació en silencio. Coquimbo Unido, el último representante chileno en la Copa Libertadores 2026, cayó en una tanda de penales interminable contra Platense y dejó al fútbol del país sin voz ni voto en el máximo torneo continental. Un día antes, la Universidad Católica había corrido la misma suerte frente a Estudiantes de La Plata.

Así, la Libertadores sigue su camino con ocho equipos vivos y ninguna camiseta chilena entre ellos. Sigue leyendo para repasar cómo fue la caída del pirata, qué cruces definen los cuartos de final y cuándo y dónde se disputará la gran final. Si además te interesa hacer apuestas y quieres conocer las cuotas del torneo, visita este sitio de apuestas deportivas seguras en Chile.

El dramático adiós de Coquimbo Unido contra Platense

El partido de ida en Argentina había terminado uno a uno, y en la Cuarta Región sobraba ilusión. El campeón del fútbol chileno tenía que hacer valer la localía, y las gradas del Sánchez Rumoroso estaban listas para empujar. Pero el fútbol no siempre respeta los guiones.

Penales para el olvido en el Sánchez Rumoroso

Los noventa minutos fueron un duelo rocoso, trabado, de esos donde las defensas mandan y los goles se hacen rogar. Hasta la pausa de hidratación del primer tiempo no pasó demasiado. Después, el pirata se animó.

Guido Vadalá quedó mano a mano con el arquero Juan Pablo Cozzani, pero el guardameta le ganó el duelo. Platense respondió antes del descanso con un par de llegadas que Diego Sánchez resolvió con reflejos.

El segundo tiempo no mejoró en espectáculo. Poca fluidez, pocos riesgos, dos equipos que se neutralizaban mutuamente. Sobre el final, el equipo de Martín Palermo casi se lleva el triunfo: un tiro libre que Sánchez sacó en vuelo espectacular y un remate al travesaño de Nicolás López que hizo temblar al estadio entero. El gol no llegó para nadie y la definición se fue a penales.

Doce tiros perfectos, uno detrás de otro, sin que ningún arquero pudiera hacer nada. En el séptimo turno, Martín Barrios pateó y Sánchez casi la atrapa, pero el balón se le escurrió. Con el marcador 7-6, Salvador Cordero se plantó frente al punto. Cozzani adivinó, atajó, y Platense pasó a cuartos. Dolor puro en el Sánchez Rumoroso.

En septiembre, los cuartos

La fase de cuartos de final enfrentará a cuatro duplas que prometen choques intensos. Platense, verdugo de Coquimbo, se medirá con Fluminense, el gigante brasileño que busca reconquistar un título que ya levantó hace poco. Palmeiras, otro peso pesado de Brasil, tendrá enfrente a LDU Quito, un equipo con ADN copero y experiencia en instancias decisivas.

Del otro lado del cuadro, Estudiantes de La Plata (que eliminó a la Católica) chocará con Corinthians, rival que no necesita presentación en torneos continentales. Y Independiente del Valle, el ecuatoriano que siempre da pelea, se verá las caras con Flamengo, uno de los planteles más poderosos del continente.

Cuatro llaves con mayoría brasileña y presencia fuerte de Argentina y Ecuador. Varios de estos equipos tienen historia porque ya se cruzaron en ediciones anteriores. Sobre todo, hay que tener en cuenta que nadie llega dispuesto a soltar la oportunidad. Lo que no habrá es un representante nacional en estas instancias.

La final en noviembre

La Copa Libertadores 2026 tiene fecha y escenario para su gran definición. El 28 de noviembre, el Estadio Centenario de Montevideo albergará la final del torneo. El coloso uruguayo, cargado de historia (allí se disputó la primera final de un Mundial, en 1930), volverá a ser el telón de fondo del partido más importante del fútbol sudamericano de clubes.

La CONMEBOL confirmó la sede hace semanas, y el dato no es menor: un estadio neutral, en una ciudad con tradición futbolera y una capacidad que ronda los 60.000 espectadores. Quien llegue a esa final pisará un césped que pesa.

¿Y ahora qué le queda al fútbol chileno?

Pese al golpe, la temporada de Coquimbo no se terminó. El pirata tiene por delante la final de la Copa de la Liga, los octavos de la Copa Chile y la pelea por meterse en zona de clasificación internacional en el Campeonato, donde marcha octavo con partidos pendientes. Trabajo no le falta, y consuelo tampoco, aunque no sea de talla continental. El show debe continuar.

La eliminación, sin embargo, deja caras largas. Coquimbo había llegado lejos, pero por cuestiones del azar no pudo superar la barrera que le impuso Platense.

La Católica, por su parte, llegó con el respaldo de su tradición copera. Las dos campañas fueron dignas, pero a las dos les faltó lo mismo: el último empujón, ese que convierte una buena actuación en hazaña.

El Centenario de Montevideo espera al campeón en noviembre, dos equipos que pelearán por levantar una copa pesada y continental. Esta vez no habrá banderas chilenas entre la multitud.