Julián Álvarez atraviesa por uno de los momentos más difíciles de su carrera, no por alguna lesión o por una sequía goleadora, sino que por sus desesperados deseos de partir del Atlético de Madrid.
Recordemos que la "Araña" está desde el año 2024 en el cuadro español, tras un positivo paso por el Manchester City, club en el que ha podido alcanzar un buen nivel deportivo.
49 goles y 18 asistencias en 106 partidos son las cifras que han permitido que el cordobés se consolide como una de las figuras del equipo, despertando interés de otros clubes europeos.
Uno de los que quiere contar con el argentino es el Barcelona, rival directo del Atleti en La Liga, y que lleva varios meses haciendo ofrecimientos al cuadro capitalino, sin obtener respuesta positiva.
Pero el tema es que Julián Álvarez quiere sí o sí fichar por el cuadro culé, y en más de una ocasión ha asegurado que es su sueño de toda la vida, por lo que está presionando para que eso suceda.
Solo hay que recordar que en pleno mundial, el futbolista declaró a los medios de comunicación que su intención era continuar su futuro en el elenco catalán, lo que desató la furia de la hinchada de su club.
En el último partido del Atlético de Madrid, el trasandino fue pifiado en masa por los fanáticos que llegaron al estadio, situación que caló hondo en Álvarez: se le notaba en el rostro que lo estaba pasando mal.
Los últimos antecedentes que se saben de esta telenovela es que el Atlético de Madrid solo dejará ir a Julián Álvarez al Arsenal, club que ofreció 120 millones por su carta. La otra opción, es que se disculpe y se quede en España.
Ante todas estas imposiciones para evitar su partida al Barcelona, la "Araña" aseguró haber sido diagnosticada con depresión, con esperanzas de que, de una vez por todas, se apiaden y lo dejen en libertad de acción.
