Tras la caída de Universidad Católica ante Estudiantes de La Plata en octavos de final de Copa Libertadores, las críticas a la dirigencia se han mantenido por la falta de refuerzos.
Cabe recordar que una de las principales razones de la caída de la UC en la cita internacional fue la falta de refuerzos dentro del plantel cruzado, el cual se encuentra muy limitado por la cantidad de lesionados, además de la ausencia de Fernando Zampedri en el enfrentamiento.
Bajo ese contexto, los hinchas han apuntado directamente a la dirigencia del club tras solo apostar por el fichaje del defensa argentino, Agustín García Basso- quien aún no debuta-, en el último mercado de pases.
Según revela El Mercurio, el elenco precordillerano pudo haber traído a dos delanteros destacados que, finalmente, decidieron que "no eran necesarios".
Se trataría del ecuatoriano Enner Valencia, quien fichó por Boca Juniors luego de la Copa del Mundo 2026, y el argentino Ezequiel "Chimy" Ávila, gran refuerzo de Independiente.
Según Cruzados, ambos atacantes estuvieron en la mira de José María Buljubasich, gerente deportivo de los cruzados, pero no fueron aprobados por el resto de la dirigencia.
"El directorio que dirige Matías Claro, incluido Juan Pablo Pareja, consideró que ni Valencia ni Ávila eran necesarios para el equipo", aseguraron desde el diario matutino.
"No eran caros, es decir, calzaban en los montos en que se movía la UC", aseguraron desde la interna del club.
Tras la eliminación de Copa Libertadores, Universidad Católica se medirá ante Ñublense en el Claro Arena, válido por la fecha 20 de la Liga de Primera.
