La elección del árbitro para la final del Mundial 2026 no pasó inadvertida. La FIFA confirmó al esloveno Slavko Vincic como el encargado de dirigir el decisivo duelo entre España y Argentina, una designación que reconoce su experiencia en los principales torneos internacionales, pero que también volvió a poner bajo la lupa uno de los episodios más controvertidos de su carrera.
El juez europeo, de 46 años, cuenta con una extensa trayectoria en competiciones organizadas por la UEFA y la FIFA. No obstante, su nombre sigue ligado a un hecho ocurrido en mayo de 2020.
En plena pandemia, Slavko Vincic fue detenido de manera preventiva durante una redada policial en una propiedad de la ciudad bosnia de Bijeljina, donde las autoridades investigaban una organización vinculada a prostitución, tráfico de drogas y armas.
En el procedimiento fueron incautados dinero en efectivo, estupefacientes y armamento, además de arrestar a decenas de personas relacionadas con la investigación.
No fue imputado
Slavko Vincic siempre sostuvo que había llegado al lugar tras aceptar una invitación a un almuerzo de negocios y negó cualquier vínculo con la organización investigada. Tras prestar declaración, las autoridades determinaron que no existían antecedentes para imputarlo por delito alguno, por lo que recuperó su libertad pocas horas después sin cargos en su contra.
A pesar del impacto mediático que generó el caso, la UEFA y la Federación Eslovena de Fútbol respaldaron públicamente al colegiado, quien continuó dirigiendo encuentros de máxima exigencia en el continente.
Seis años después de aquella investigación que amenazó con empañar su trayectoria, Slavko Vincic volverá a ocupar el centro de la escena, en la final que disputarán españoles y argentinos este domingo.
