A pocas semanas de que Universidad Católica debute frente a Boca Juniors en el Claro Arena por la fase de grupos de la Copa Libertadores, el cuadro precordillerano anunció que el recinto no recibirá hinchas del "Xeneize".
La medida ya había sido considerada desde la semana pasada por el delegado presidencial de la Región Metropolitana, Germán Codina, quien informó la posibilidad de no admitir aficionados del elenco trasandino, afirmando que se haría lo posible para que el evento deportivo se mantenga como tal, sin transformarse en una jornada peligrosa.
Este lunes 30 de marzo se confirmó la decisión de la delegación: no habrá hinchas visitantes en el enfrentamiento entre los Cruzados y los Xeneizes. El partido contemplaba originalmente la presencia de entre 450 y 2.000 fanáticos visitantes —máximo exigido por la Conmebol— para el duelo.
Bajo ese escenario, el cuadro cruzado intentó negociar con los "bosteros" la entrega de 450 entradas (el mínimo requerido). Sin embargo, el club argentino rechazó la propuesta debido a conflictos internos entre sus socios, que superan ampliamente esa cifra.
"Cruzados intentó un acuerdo con el equipo rival destinado a asegurar la presencia de hinchas visitantes en el estadio de Universidad Católica, en números adecuados para garantizar una experiencia segura tanto de los asistentes locales como de los foráneos. Sin embargo, este acuerdo no fue posible y no se pudo presentar a tiempo a las autoridades competentes", señaló el club en sus redes sociales oficiales.
Con esto, añadieron que la resolución fue informada a la Conmebol dentro de los plazos establecidos por el organismo regulador de la competencia continental.
Desde Boca Juniors, en tanto, no tomaron bien la decisión. Según el medio argentino Diario Olé, desde el club señalaron que el "comunicado no está bien (...) nosotros pedimos lo lógico que marca la Conmebol", en referencia al máximo de público visitante.
Ante este escenario, la dirigencia Xeneize insistirá ante la Conmebol para exigir las 2.000 entradas. De no prosperar, el club evalúa aplicar reciprocidad: no permitir el ingreso de hinchas cruzados al partido de vuelta en La Bombonera, válido por la última fecha de la fase de grupos.
Con estos antecedentes, el duelo del 7 de abril en el Claro Arena se jugará, por ahora, solo con público local. En tanto, queda en duda la presencia de hinchas de la Franja para el encuentro fijado para el jueves 28 de mayo en La Bombonera, viaje que algunos aficionados ya habían planificado con pasajes y estadía asegurados.
