Diego "Mono" Sánchez fue el protagonista de Coquimbo Unido en la Supercopa chilena, donde los piratas vencieron 8-7 a Universidad Católica en una definición de penales épica, tras un empate 0-0.
El guardameta del conjunto pirata protagonizó un hito al sacarse los guantes, atajar dos penales y anotar el suyo, demostrando toda su experiencia en el arco e ilusionando a los hinchas de Coquimbo con el bicampeonato.
En la euforia del triunfo, Sánchez corrió a la tribuna preferencial del Estadio Sausalito para bailar con su familia, un ritual con su hija que encendió los ánimos. Fue ahí cuando Juan Francisco Rossel, delantero cruzado que se quedó en la banca sin jugar, lo encaró y le dio un empujón, desatando un breve roce entre los planteles.
¿Menosprecio a Rossel?
Consultado por TNT Sports, el "Mono" disparó sin filtros contra el atacante para referirse al incidente: "Vengo a celebrar con mi familia y Rossel que estaba en la banca, que ni siquiera entró me viene a pinchar. Una locura, son cosas".
Sánchez minimizó el episodio con un claro tono de menosprecio hacia Rossel por venir desde el banquillo a provocarlo, pero también lanzó reflexiones positivas post-partido: "Seguimos sin perder desde abril, así que eso es muy lindo".
Sobre la tanda de penales, donde se lució sin guantes, el arquero lo atribuyó a la pura veteranía: "Es experiencia, manejar el momento y las emociones. No hay nada estudiado".
