El delantero de Palestino Gonzalo Tapia, vive con sus 29 años su primera temporada en la división de honor del fútbol chileno, luego que gracias a sus 21 goles en 2024 con Barnechea, Palestino se fijara en un instinto frente al arco rival.
El ariete se dio la vuelta larga, y ayer en el estadio Monumental, vivió sin duda uno de los momentos más importantes de su carrera, enfrentándose a Colo Colo por la Liga de Primera.
Tapia ingresó a los 80 minutos de juego, y si bien no marcó, el ex huicochero se fue feliz de Macul. ¿La razón? Se enfrentó en cancha nada menos que a su ídolo, Arturo Vidal, a quien conoció de cerca cuando el hoy tetracolor defendía los colores del Rodelindo Román, club del que el "King" fue su dueño.
En ese entonces, y gracias a su poderío goleador, el "Rey" bautizó al ariete de 29 años como el "asesino", y siempre apoyó su carrera a la distancia, cuando el volante de la Roja aún militaba en el fútbol europeo.
Gran admiración
Por lo mismo, anoche luego del partido, Tapia no dudó en acercarse a Vidal, y en zona de camarines, ambos se fundieron en un abrazo e intercambiaron sus camisetas.
"Fue especial tenerlo (a Vidal). Me costó mucho bajar a Tercera, pero luego estaba pendiente de todos los partidos, compartía con nosotros cuando venía a Chile y me pedía que le cumpliera el sueño de ser campeón. Es tremenda persona, fue cercano a nosotros en Rodelindo", comentó en su momento el hoy goleador de Palestino.
"Sería lindo cambiar camiseta con él, antes fue mi jefe y ahora mi ídolo", agregó en la misma entrevista.