Un momento sumamente dramático y angustiante se vivió este domingo en Italia, específicamente en el partido entre la Fiorentina y el Inter de Milán, que se jugó en el Estadio Artemio Franchi.
Se desarrollaba el minuto 15 del partido cuando Edoardo Bove, el volante del equipo viola, comenzó a sentir malestares. Después de estar un rato hincado en el costado derecho de la cancha, se irguió para seguir jugando.
Alcanzó a dar solo un par de pasos hasta que cayó al piso, ante la atenta mirada de Denzel Dumfries, lateral derecho de los nerazzurro, quien no dudó en levantar los brazos para pedir la asistencia médica.
De inmediato, jugadores de ambos equipos y los cuerpos médicos se aprestaron a socorrer al mediocampista. No pasó mucho tiempo hasta que lo retiraron del estadio en ambulancia.
Mientras era trasladado a un centro asistencial, el partido fue suspendido por el árbitro, como es habitual, tomando en cuenta que sus compañeros y rivales quedaron visiblemente afectados por el hecho.
Se ha informado que el futbolista actualmente se encuentra consciente y respirando por sí mismo, según una actualización que surgió desde el Hospital Careggi.