Los problemas en los Juegos Panamericanos Santiago 2023 están lejos de terminar. Si bien el transcurso del evento deportivo se ha desarrollado con total normalidad, hay asuntos que no han sido del todo zanjados.
En esta ocasión, los guardias de seguridad del Estadio Sausalito, una de los dos sedes de las competencias de fútbol, han amenazado con boicotear los partidos programados para este martes en el recinto viñamarino.
La razón detrás de esta amenaza son los pagos atrasados por parte de la empresa High Security, encargada de la seguridad del estadio, que no estaría cumpliendo con las condiciones acordadas para sus trabajadores en los días de competencia.
En ese sentido, varios funcionarios de la compañía revelaron que High Security no sólo ha incumplido en los aspectos financieros, sino también en lo que respecta a movilización y alimentación.
Alrededor de 50 funcionarios de seguridad han advertido que no abrirán las puertas del Estadio Sausalito este martes, día en que se llevarán a cabo las semifinales del fútbol femenino, destacando el enfrentamiento entre Chile y Estados Unidos como plato principal. «Cerraremos las puertas y no dejaremos entrar a nadie. Así de simple», afirmaron.
Medidas más drásticas
Además, adviertieron que, en caso de no recibir respuestas a sus demandas por parte de High Security, podrían tomar medidas más drásticas, como ingresar al campo de juego durante el partido de la Roja para interrumpirlo.
«Nos están pagando mucho menos de lo prometido. Nos deben una gran cantidad de dinero, a algunos más de la mitad de sus salarios. Nos dijeron que pagarían cada 10 días, pero resulta que no han estado cumpliendo; está todo desfasado», manifestaron.
En cuanto a las colaciones, los guardias de seguridad señalaron que «para todo un turno de 12 horas, se reducen a un pan, un jugo y una mandarina. Salimos muy tarde y quedamos varados, sin medios de transporte. Estamos cubriendo los gastos de Uber u otros medios de transporte por nuestros propios medios».
