Un clásico en la era digital

Hoy se estrena Los tres mosqueteros

15 de diciembre 2011

Tras el éxito que le dieron las cuatro primeras entregas de la saga Resident Evil y antes de rodar la quinta, Resident Evil: Retribution, el director Paul W.S. Anderson tuvo la peregrina idea de hacer una nueva adaptación de la novela de Alejandro Dumas Los Tres Mosqueteros, una de las historias que más veces ha sido llevada a la pantalla grande.

De ahí su interés, y obsesión, por ofrecer una apuesta innovadora, acorde con los tiempos actuales en los que la tridimensionalidad y las batallas espectaculares parecen ser requisito básico. Y el resultado no deja de llamar la atención.

La historia parte en la Venecia del siglo XVII, con el sardónico Athos (Matthew Macfadyen), el bonachón Porthos (Ray Stevenson) y el astuto Aramis (Luke Evans), haciendo equipo con la intrépida Milady De Winter (Milla Jovovich), para robar los planos de una máquina de guerra creada por Leonardo Da Vinci. Pero no transcurre mucho tiempo y son traicionados por Milady, quien entrega los planos del barco dirigible al Duque de Buckingham (Orlando Bloom) y luego se vuelve aliada del conspirador Cardenal Richelieu (Christoph Waltz).

Un año después, el audaz hijo de un mosquetero, D'Artagnan (Logan Lerman), viaja a París para ser uno de los soldados de elite que jura proteger al adolescente Rey Luis XIII. Es en este transitar en donde conoce a los mosqueteros que se encuentran en una seria crisis de identidad.

La cinta está dirigida claramente a un público adolescente, y lo más importante parecen ser los efectos visuales. El guión toma muchas libertades y los personajes parecen ser más caricaturas que dignos representantes de la novela de Dumas. Pese a ello, la entretención está asegurada en una película efectista, que se preocupa más de la forma que del fondo.

SERVICIOS

SUDOKU »

Nuestro desafío diario en versión PDF.

HOROSCOPO »

Chequea qué te depara el destino en el día de hoy.

OLAFO Y SERAPIO »

Revisa las aventuras de tu vikingo favorito y de don Serapio.